BATALLA NAVAL

febrero 10, 2008

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Trilogía del amor (agua, tocado y hundido)

Hace mucho tiempo que tengo esta idea de la vida comparada con un juego, pero nunca tuve la posibilidad de plasmarla y hacerla útil frente a las personas, sin interponer mi vos.

La batalla naval es un juego que de por si las personas la juegan desde muy chicas, sin entender el verdadero significado bélico impuesto, y mucho menos el que yo pretendo darle.

El tablero de esta batalla esta divido  por columnas y filas, marcadas por letras y números, cuestión que hace posible elegir una determinada coordenada donde acertar el proyectil, en pocas palabras determinar el tiro sobre la victima…

Desde este punto me imagine la relación del juego con la vida: El soltero (sin tener en cuenta la edad) en la mayoría de los casos  ocupa su tiempo en la búsqueda de una persona adecuada (las características quedan a criterio del consumidor) a sus estandartes de pareja ideal o a lo que primero acierte en un acercamiento casual; como cuando uno al azar dice durante la “Batalla naval”:

-Columna D, fila 4.

Esperando dar en un barco estratégicamente ubicado. Pero no siempre sucede así, porque desde el otro lado se puede escuchar “agua”, que significa errado, o en su significado afectivo “no quiero”… Esto se puede repetir muchas veces, pero no es indeterminado, porque al igual que en la vida, el tablero esta delimitado por las personas, y es imposible que tenga una extensión infinita.

Ahora bien; ¿qué pasa cuando el contrincante declara “tocado”? Esto se convierte en un desafío en todos los aspectos. Para el juego significa seguir disparando cerca de esa casilla para completar el barco y en la vida quiere decir seguir un compromiso adoptado por un fin buscado, o por lo menos cumplir ciertas pautas estándar .

Cuando uno da en el blanco con una persona se carga al hombro un montón de ventajas; apoyo, comprensión  y situaciones lindas (quien sabe cuantas cosas mas que uno no nota), pero también resta libertad y suma explicaciones (razones por las cuales no hay que quejarse), cuestión que no siempre es bien llevada por alguna de las partes de la pareja. En este nivel del juego es cuando uno puede escuchar del otro lado del tablero:  “Hundido”.

Por alguna razón todo sucede por ultima vez. Nadie sabe la causa justa (seria fácil anticiparlo) ni cuando puede ocurrir, lo cierto es que siempre pasa: desamor, muerte, aburrimiento, odio, experimentación, etc. Lo que si es sabido es que muchas veces las relaciones se hunde en un mar  de aguas no muy cálidas, donde los recuerdos son vestigios de un naufragio compartido y no esperado…

Lo que es verdad y nunca nadie va a poder cambiar es el recuerdo de un juego vivido, sea cual sea el resultado, es así la vida, se nutre de fracasos.