Penales

junio 13, 2008

 

Hay situaciones en la vida que parecen sencillas, como servidas en bandeja, hasta el viento a favor, todo es tan preciso que parece imposible estropear esa situación; razón que lleva a las personas a perder el control de la tranquilidad, sobre todo por el miedo a fallar frente a las personas a las que prometió el mayor de los autocontroles.

El “síndrome del penal” explica esta teoría en relación al fútbol.

El jugador coloca la pelota en el lugar indicado, retrocede unos pasos para ganar velocidad, y frente a el solo el arquero y el arco, un espacio de 7,30mts por 2,45mts que espera recibir la pelota entre sus redes. Suena el silbato y se efectúa el disparo, no sucede lo esperado, la pelota surca el cielo a gran velocidad y la recibe la hinchada. ¿Raro?, para nada, esto puede suceder hasta tres veces en un partido…

¿Algo similar puede ocurrir con las parejas? ¿Vale la pena organizar las cosas, la vida? ¿O esperamos que un milagro toque a nuestra puerta?.

Por mi parte, prefiero seguir jugando a la ruleta rusa…

 

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