Un deseo

abril 18, 2008

El trabajo se los genios mágicos no resulta fácil si el afortunado acreedor de la lámpara es una persona a la que no le falta nada, no es un necesitado en lo mas mínimo. Ya que sus pretensiones serán ostentosas, infinitas y casi absurdas, por el simple hecho de ser por puro gusto y diversión…

Las cosas cambian mucho cuando el encargado de frotar la lámpara es un desesperado, alguien a quien una situación lo tiene derrotado: amor, dolor, dinero, enfermedad; desesperación que simplifica los deseos y el pensamiento.

-Una sola cosa es lo que mas deseo en la vida.

No puedo imaginar cual seria el pedido de un divorciado al genio…

 

 

“También hay un deseo que pido siempre que pasa un tren…”

Andrés Calamaro, Mi Gin Tonic

 

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